¿El café en cápsulas es perjudicial?

Las cafeteras de cápsulas han irrumpido con mucha fuerza en todo el mundo, pasando de ser las más extrañas a las más comunes en los domicilios particulares. Pero su ascenso no ha estado libre de polémicas, ¿son seguras las cápsulas de café?

A lo largo de los años, han salido a la luz muchos artículos que aseguraban que no, y a los pocos días un artículo desmintiendo el anterior, y así sucesivamente. En La Escuela del Café hemos hecho los deberes y hemos investigado para saber si el café en cápsulas es perjudicial o si por el contrario es totalmente seguro.

No, el café en cápsulas no supone un riesgo para salud fuera de lo normal. Pero sí es cierto que se han encontrado mayores concentraciones de furano en las cápsulas que en otros tipos de cafe, una sustancia posiblemente cancerígena. Sin embargo, sus niveles se encuentran dentro de los recomendados por las autoridades.

¿De qué se acusa al café en cápsulas?

Aunque el café en cápsulas es relativamente nuevo, ha sufrido bastantes acusaciones referentes a si realmente es saludable o nos hace más daño que beneficio. Los principales (posibles) problemas para salud del café en cápsulas son:

1. Contenido bacteriano

En el año 2015, un estudio sobre la proliferación de bacterias en las bandejas de las máquinas de café en cápsulas realizado por la Universidad de Valencia, se coló en la lista de los 100 artículos más citados del mundo. Pero, ¿cuáles fueron sus resultados?

Ante dicho revuelo, lo lógico es pensar que cada vez que el equipo de investigadores abría una cápsula y analizaba su contenido, encontraba cientos de bacterías nocivas para la salud, ¿cierto? Pues como puedes imaginar, esto no ocurrió.

Lo que sí observaron los investigadores es que en el propio proceso de elaboración del café, los residuos que se acumulaban en la bandeja de la cafetera sí podían representar un «caldo de cultivo» para las bacterías. Pero este problema tiene una solución muy fácil: limpiar la cafetera tras su uso.

2. Contenido en aluminio de las cápsulas

De forma acertada, algunas personas han señalado a los materiales de las cápsulas como los principales elementos tóxicos de las cápsulas de café. Pero, ¿hasta qué punto tienen razón?

Lo primero que hay que entender es que la mayoría de cápsulas de café son de aluminio, aunque las de plástico también son muy comunes. Además, las cápsulas de aluminio también tienen una capa de plástico recubriendo su interior.

Pero, ¿hasta qué punto esto es un problema? Otros alimentos, como las latas de refrescos también utilizan el aluminio como envase y nadie pone el grito en el cielo. Entonces ¿por qué dicen que el aluminio es perjudicial para la salud?

El motivo principal tiene que ver con su método de elaboración. En las fábricas de aluminio se desprenden una gran cantidad de gases tóxicos que, en determinadas condiciones, pueden desembocar en patologías muy graves, incluyendo el cáncer.

Las personas que sostienen la teoría de que el café en cápsulas es cancerígeno por su contenido en aluminio, dicen que, debido a las altas temperaturas que alcanza dentro de la máquina, el aluminio se puede desprender de la cápsula y entrar al organismo.

Lo primero que hay que poner sobre la mesa es que la temperatura de fusión del aluminio es de 660 ºC, una cifra que está muy lejos de lo que puede alcanzar incluso un horno convencional. Y en segundo lugar, la evidencia y los científicos han descartado que la ingesta de aluminio en la dieta pueda producir algún tipo de patología debido a la poca exposición existente.

De hecho, el aluminio es un mineral presente en muchos alimentos: vegetales, frutas, cereales, pescados…

3. Mayor concentración de furano

Seguro que ahora mismo estás pensando: «¿qué narices es el furano?». El furano es un compuesto químico tóxico que aparece en el café, pero no solo en el café en cápsulas, sino en todos los tipos de café. Y es que la IARC (International Agency for Research of Cancer), un organismo de la OMS ha calificado al furano como «posiblemente cancerígeno para humanos».

Antes de que vayas a la cocina a tirar todo tu café, deja que te explique de qué se trata: el furano es un compuesto que aparece en el café de forma natural al llevar a cabo el proceso de tueste. El tostado del café es un proceso necesario para obtener el aroma, sabor, color, textura y palatabilidad propias de esta bebida.

Sin embargo, no solo produce sus propiedades organolépticas, sino que tambiéhn puede provocar la aparición de sustancias nocivas. Los estudios han llegado a la conclusión que el método por el que menos furano se produce en el tueste es usar temperaturas de 140 ºC durante 20 minutos.

Siendo precisos, podemos decir que las cápsulas de café contienen entre 117 y 224 ng/ml de furano, mientras que el café molido tan solo entre 20 y 146 ng/ml. Y de nuevo, te preguntarás que es un ng. Los nanogramos (ng) son la millonésima parte de 1 mg. Es decir, 1.000.000 ng son 1 mg.

Pero, ¿por qué el contenido es mayor en el café en cápsulas? Todo apunta a que el propio sistema de sellado de la cápsula, ideado para mantener el café en buen estado, también provoca que el furano se mantenga. Sin embargo, en los cafés convencionales se pierde poco a poco por el propio contacto con el aire.

Eso sí, las cantidades de furano presentes en el café molido y el café en cápsulas son 100% seguras para el consumo humano.

4. Problemas mediambientales del café en cápsulas

Hasta ahora has podido ver cómo los posibles problemas del café en cápsulas han sido más bien objeto de titulares engañosos que de artículos rigurosos, pero ¿quiere decir esto que el café en cápsulas no tenga inconvenientes?

Por supuesto que no. El café en cápsulas, como cualquier otro tipo de café también produce ciertos efectos nocivos que recogimos en este artículo sobre los problemas del café para la salud. Sin embargo, al café en cápsulas hay que sumarle un problema más: la contaminación.

¿Es que el café en cápsulas contamina más? No el café, sino las cápsulas, porque cada vez que tomas un café, tienes que deshacerte de un envase. Y puede parecer una tonería, pero pongamos un ejemplo:

Imagina que tomas un café todos los días por la mañana. A partir de aquí, pongamos 2 situaciones diferentes:

Situación 1: Cafetera italiana

Vamos a suponer que sigues los pasos para hacer un buen café en cafetera italiana, para ello:

  1. Compras un paquete de café en grano (500 g)
  2. Cada vez que vas a hacer café, mueles la cantidad justa y haces café para 1 sola taza

Con estos datos, aproximadamente los 500 gramos de café en grano, darán para 70 tazas de un tamaño normal. Por lo tanto, tendrás café para 2 meses con 1 solo envase.

Situación 2: Cafetera de cápsulas

La cafetera en cápsulas necesita una cápsula cada vez que quieres hacer un café, por lo que para igualar a los 500 g de café del envase, tendrás que usar 70 cápsulas, que sin contar con los cartones de cada paquete, dan 70 envases.

A simple vista ya parece una cifra mucho mayor, pero hay que tener en cuenta que esto supone un 6.900 % más de residuos para las mismas tazas de café.

¿Quiere decir esto que no deberías tomar café en cápsulas? Para nada, en nuestro día a día todos hacemos cosas que pueden contaminar o perjudicar al medioambiente. Lo importante es reciclar las cápsulas de café de la forma correcta.

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